"Tenemos que estar preparados, no esperar a que la gente sufra hambre"

10 de septiembre de 2014 07:25 PM

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Se mueve como pez en el agua porque no ignora el tema que lo tiene entre la sequía y el hambre: el cambio climático. El ministro de Agricultura, Orestes Ortez, sabe los paliativos que deben implementarse tras las ausencias de lluvias en el territorio y que significaron la pérdida de 50 millones de dólares en cultivos solo en el rubro del maíz; no obstante, su optimismo sobre la situación se estrella al codepender de otros ministerios y de otros proyectos que verán la luz con dinero internacional.

Ortez, que es diputado propietario con permiso para ejercer el cargo de ministro, es el presidente de la Comisión Agropecuaria y miembro de la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto en la Asamblea Legislativa. En esta conversación con El Faro, acepta que "hemos tenido afectación en maíz, frijol, sorgo, arroz y en hortalizas donde más se cultiva en la parte oriental", pero "inferir que tuvimos una sequía y que el país está mal y la agricultura no sirve y que está destruida en el país, eso sería no objetivo. Eso sería no estar apegado a la verdad".

Para el ministro hay algo que mantiene sus ánimos en el top-ten de lo saludable: "Me sentiría profundamente derrotado o pesimista si los agricultores [en este momento] no estuvieran resembrando".

Bien. Estamos trabajando y los agricultores están sembrando. El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) está haciendo lo que puede. El cambio climático no es un asunto pasajero, no es una feria, no es una coyuntura. El cambio climático es una realidad que está afectando a todo el planeta. Tenemos que crear las condiciones para adaptarnos a producir en esas condiciones. Quiero decirte que la agricultura en El Salvador viene experimentando cambios desde el gobierno del presidente Funes. Estamos trabajando en profundizar esos cambios, hacerlos más eficientes, acercar las capacidades tecnológicas y de innovación, y por supuesto los recursos, al productor de parte del MAG y sus organizaciones vinculadas como el Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA) y la Escuela Nacional de Agricultura (ENA).

Cuando dice que la situación de la agricultura está bien, ¿a qué se refiere? El Faro ha visitado el oriente del país y hay gente que ha perdido manzanas enteras de maíz, frijol, café... todo.

Va bien. Es que... hay optimismo, hay trabajo y estamos haciendo esfuerzos importantes por mitigar... es que yo quiero partir de lo siguiente: el presidente le hizo un llamado a ustedes [medios de comunicación] para que no le informen al país solo de la tragedia solo para vender una noticia, sino que le informemos al país de las cosas útiles que se hacen. Y yo, en ese sentido, me sentiría profundamente derrotado o pesimista si los agricultores no estuvieran resembrando, si no me dijeran: mire, ministro, aquí necesitamos paquetes, abonos... las pérdidas nosotros las registramos, las hemos conmensurado y estamos trabajando para que en esta temporada, siempre incierta, podamos reponer o reparar las pérdidas que nos ha dejado [la sequía]. Lo que tú decías es correcto, pero inferir que tuvimos una sequía y que el país está mal y la agricultura no sirve y que está destruida en el país, eso sería no objetivo. Eso sería no estar apegado a la verdad. Hemos tenido una canícula de 29 días ininterrumpidos y 35 días con interrupción que ningún tipo de cultivo en ninguna parte puede resistir el estrés hídrico de esa naturaleza. Hemos tenido afectación en maíz, frijol, sorgo, arroz y en hortalizas donde más se cultiva en la parte oriental.

Sí, vaya. Precisamente sobre eso: El Niño, según las agencias norteamericanas, el fenómeno ha disminuido su posibilidad [de materializarse] a un 65 %, pero aun si estuviéramos a un 40 %, no significa que es una situación normal. El período que estamos viviendo es anormal. El ingreso de El Niño no solo afecta a esta estación, sino que va a afectar parte de 2015. Nosotros hemos sostenido como MAG que, además de mejorar las capacidades de la asistencia tecnológica a los productores, ha llegado el momento de tomar dos medidas que me parecen importantes: resolver estructuralmente las posibilidades de producir con riego en aquellas zonas donde es posible hacerlo. Y tenemos zonas con producción agrícola donde podemos utilizar el agua, por ejemplo, de toda esta banda costera desde el departamento de La Paz hasta San Miguel. Tenemos condiciones para desarrollarla... En el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) ya tenemos prácticamente construido el diagnóstico hídrico que me va a servir de plataforma para ir trabajando los proyectos de riego, por supuesto, sistemas de riego amigables con este cambio climático. Ya no es posible esta configuración geográfica del corredor seco hacer riego tradicional y desperdiciar inmensas masas de agua para producir un poquito de maíz. Te doy un dato: con la cooperación japonesa estamos a punto de poner en marcha un proyecto de 1.8 millones de dólares de riego... ya están en Zacatecoluca, Tecoluca y Jiquilisco. Ese proyecto empezará a producir en este verano (sic). Mientras tanto, estamos en el proceso de adquirir 104 sistemas de microrriego móviles para llevarlos por las diferentes zonas y prestarle al campesino ese servicio y se pueden instalar en una parcela, dos, cuatro manzanas; moverme por un municipio, por un departamento. Si la estación lluviosa ordinaria tiene problemas, nosotros estaríamos logrando con riego la compensación de las pérdidas... La conclusión que tengo es que el país y su gente tienen la capacidad de garantizar la seguridad alimentaria de granos básicos en El Salvador.

Se han perdido millones en dólares, millones en quintales en producción, miles de manzanas. Esto es un problema muy grave. Con la honestidad que el tema requiere, ¿qué se viene para El Salvador en producción alimentaria? Hay organismos y productores que han afirmado que este asistencialismo cae en saco roto. La ayuda es poca con las grandes cantidades que se han perdido y que se necesitan medidas radicales para cambiar esto.

Eso son los extremos de una acción, porque esos son como los canta-mañana: que todos los días te cantan, pero que no transforman en nada la realidad. El subsidio agrícola tiene el propósito de que las familias de economía de subsistencia no padezcan hambre y no es cierto que ese esté echando en saco roto. Lo que pasa es que la comunidad rural no ha recibido el apoyo que debería de recibir por más de 20 años. Salió del conflicto armado y cayó en el consenso de Washington el sector agropecuario. Ese es el fondo del tema. Si tú me preguntas si debemos mantener por sécula esta subvención a través del paquete agrícola, yo te diría que no. Para mí sería más importante impulsar una agricultura de excedente basado en productividad, en transferencia tecnológica que le permita al productor recuperar, no solo su trabajo, sino también su inversión y un excedente que le permita seguir inserto en la actividad agrícola. Siempre es necesario el estímulo del Estado. Lo óptimo sería que tú llegaras y me dijeras que has producido 100 quintales de maíz, pero el precio en el mercado no te compensa. En otros países estimulan a ese productor que arriesga todo a estar dándole esa pequeña economía de subsistencia que no sale de ahí. Los radicales de estas posiciones no dicen que... a lo que me quiero referir es a lo siguiente: el gobierno, para aquellos que producen hasta tres manzanas de terreno con frijol y maíz les está otorgando este año 18 mil préstamos solo a maíz al 4 %. Esa es una dinámica que deberíamos de ampliarla a 10 manzanas, porque cuesta encontrar gente que pase de 10 manzanas en cultivos de granos básicos. Concluyo la idea diciendo que no es cierto [que los subsidios agrícolas] estén cayendo en saco roto. Son una necesidad imperiosa si queremos evitar el hambre.

La perspectiva es que nosotros debemos asegurar en esta estación que estamos ahorita se siembre la mayor cantidad de frijol y maíz. No es poca cosa que en maíz, frijol, sorgo estamos distribuyendo miles de paquetes. En frijol estamos distribuyendo 200 mil y estamos en proceso de adquirir otra cantidad para terminar de completar las siembras de frijol en Chalatenango, Santa Ana, Sonsonate, Ahuachapán... La población nos dice que quieren sembrar maíz, frijol. Entonces, perfecto: concentramos los fuerzos de Cabañas hacia el oriente, donde los estragos en maíz fueron fuertes [además], la población tiene tradición de siembra postrera y concentramos la distribución en la zona oriental. ¿Es suficiente todo este esfuerzo? No, no es suficiente. ¿Qué debemos de hacer? Ha llegado el momento en que el Estado salvadoreño establezca una reserva estratégica de alimentos para estar preparados para cualquier circunstancia, ya sea por clima o por otro tipo de siniestro al que estamos expuestos en esta franja del corredor seco de Centroamérica. Además, en las placas del Pacífico ha habido siniestros importantes que requerirán atención en algún momento y no estamos preparados en ese sentido.

En este plan de emergencia que hemos diseñado hemos solicitado una cantidad de dinero y de hecho en el refuerzo presupuestario de 2015 estamos solicitando ese dinero para empezar esa compra [de granos básicos] y ojalá esas compras se pudieran hacer a los productores que logren cosechas este año y en vez de rematarlos en los mercados tradicionales en el que se benefician los intermediarios de la política económica del gobierno y del trabajo de los pequeños productores, sea el Estado el que logre comprar una parte importante a un precio razonable para estar preparados si el otro año enfrentáramos otra situación igual... Tú sabes que este año Nicaragua y Honduras no van a tener producción de frijol de la estación tradicional. Y están a la expectativa como nosotros de lo que va a ser el resto del invierno de agosto a noviembre. Por esa razón de manera responsable he dicho en público y en privado en el gabinete económico que debemos pasar a construir la reserva estratégica de alimentos para el país. ¿Y cómo estamos solventando ahora? Tú sabes que la roya nos dejó efectos...

Sí, aún hay estragos en la población que vive de los jornales de la caficultura. Estamos resolviendo con el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) un paquete básico para 25 mil familias que hemos detectado con vulneración a fondo en este tema de la roya. Sostuvimos una reunión los ministerios antisequía [Medio Ambiente, Agricultura y Gobernación] para presentarle al PMA un requerimiento concreto que está atento para atenderlo en la zona oriental en la que tenemos la seguridad que por el efecto de la sequía de julio va a necesitar de paquetes [porque] tenemos que estar preparados, no esperar a que la gente sufra hambre. Nos hemos reunido con los gobernadores de estos 10 departamentos afectados y les hemos dicho que tienen que estar preparados, listos y saber con precisión —como responsables del desarrollo territorial— a dónde vamos a tener estas demandas para no estar haciendo justamente un clientelismo absurdo, despilfarrador. Focalizaremos adecuadamente las familias que necesiten este subsidio.

Fuente: elfaro.net

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